Protegiendo la Antártica: aportes científicos desde el Maule

El proyecto se realizará durante 3 años con el propósito de anticipar la llegada de especies invasoras al continente blanco mediante un enfoque que combina biología, ecología, genética, ciencias sociales, econometría y modelación avanzada.
FOTO REPORTAJE

La Universidad de Talca está acercando la Antártica al Maule mediante el proyecto PRISMA – Riesgo de invasión vegetal en una Antártica cambiante, adjudicado en la convocatoria 2025 del Concurso Anillos de Investigación de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

El proyecto se realizará durante 3 años con el propósito de anticipar la llegada de especies invasoras al continente blanco mediante un enfoque que combina biología, ecología, genética, ciencias sociales, econometría y modelación avanzada. PRIMA es liderado por el Dr. Ian S. Acuña Rodríguez, investigador del Programa de Investigación Postdoctoral de la Dirección de Investigación UTalca, patrocinado por la Facultad de Economía y Negocios (FEN), lo que refuerza el carácter interdisciplinario de la iniciativa.

La iniciativa científica cuenta con un equipo de excelencia siendo director alterno el Dr. Marco Molina Montenegro de la Universidad de Talca; como investigadores principales los académicos Dra. Leidy García Pérez de la Universidad de Talca, junto al Dr. Cristian Torres Díaz de la Universidad del Bío-Bío. Completan el grupo como investigadores adjuntos el Dr. Gabriel Ballesteros Teuber de la UTalca y Stella Moisan de la Universidad Católica del Maule.

El proyecto cuenta además con un sólido equipo internacional de colaboración científica. Participan el Dr. Pedro Emilio Gundel de la Universidad de Buenos Aires, la Dra. Michelle Greve (University of Pretoria, Sudáfrica), experta en modelamiento ecológico y biogeografía de plantas; el Dr. Kevin A. Hughes y el Dr. Kevin Newsham (British Antarctic Survey, Reino Unido), referentes mundiales en bioseguridad antártica, ecología microbiana y cambio climático; la Dra. Katarzyna Chwedorzewska (Polish Academy of Sciences, Polonia), pionera en investigaciones sobre invasiones vegetales en la Antártica; y el Dr. Kari Saikkonen (Natural Resources Institute Finland, Finlandia), especialista en simbiosis planta–microorganismo y ecología evolutiva. Este grupo aporta una red internacional estratégica que fortalece la dimensión global del proyecto y potencia su impacto científico.

Simular el ecosistema antártico

La Antártica, pese a su imagen de vastos campos de hielo, es uno de los ecosistemas más secos del planeta. La mayor parte del agua está congelada y no disponible, lo que define al continente como un desierto frío. Sin embargo, el retroceso de glaciares y el aumento de agua líquida están generando nuevas zonas libres de hielo, espacios donde especies exóticas podrían comenzar a establecerse. A esto se suma la presión humana: cada verano ingresan entre 100 mil y 150 mil personas, entre operadores turísticos e investigadores, quienes sin saberlo pueden transportar semillas o fragmentos de plantas.

Para ello, el equipo trabajará desde el Centro de Ecología Integrativa UTalca instalando experimentos en cámaras de crecimiento que reproducen temperaturas, ciclos de luz y humedad similares a los del continente blanco, utilizando suelos antárticos reales obtenidos en terreno de las zonas que están quedando libres de hielo. Allí estudiarán 10 especies de plantas reconocidas como invasoras en todo el mundo, y por lo tanto, candidatas a invadir la Antártica, evaluando su germinación, rasgos fisiológicos, genética, asociaciones microbianas y capacidad competitiva frente a las plantas nativas de la Antártica.

Con esta información se elaborará un ranking de riesgo biológico lo que permitirá diseñar protocolos de bioseguridad, además de monitoreo para bases científicas y operadores turísticos. El componente socioecológico considera encuestas a turistas, investigadores y personal logístico para medir la percepción de riesgo y la efectividad de los protocolos de bioseguridad y control hoy vigentes. Estos antecedentes se incorporarán a mapas de riesgo y a un mapeo detallado de la presión antrópica asociada a las rutas logísticas y a las áreas más vulnerables a la introducción de especies exóticas.

La iniciativa también contempla el programa educativo “Conexión Maule–Polo Sur”, que permitirá conectar a escuelas rurales con investigadores que se encuentren trabajando en terreno en la Antártica.

“No es solo un problema biológico. También es un desafío social y normativo. Queremos que el conocimiento que generemos sirva para actualizar protocolos y fortalecer la presencia de Chile en el sistema de gobernanza asociado al Tratado Antártico”, afirma el Dr. Acuña.

Con esta investigación, la Universidad de Talca ejerce su rol como un actor clave en el desarrollo de conocimiento estratégico, enfrentando uno de los desafíos ambientales más urgentes del siglo XXI:  Desde el Campus, se está generando evidencia científica a favor de la protección del continente blanco.

Por: Patricia Peñaloza Aros.

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